Luis Cagnas un diseñador con mucho estilo y dedicación a las novias

Satén, organza, chiffón, georgette o encaje. En forma de corazón, recto o en ´V´. Blanco, con flores y escote en la espalda… Cuando se trata de diseñar el vestido de novia se debe prestar atención a cada detalle, al gusto de la novia, al tipo de cuerpo de esta o a las tendencias.

¿Recuerdan esas escenas donde todos lloran mientras la chica camina hacia el altar luciendo su vestido de novia? Esto no es solo un sentimiento provocado por las películas, es el todo por el todo: Verse bella, robar miradas, sorprender a los invitados y cumplir el sueño de impactar en el día más importante de su vida.

Teniendo en cuenta que ninguna novia es igual y que todas las bodas son diferentes, el diseñador Luis Cagnas nos contó acerca de su experiencia como profesional encargado de materializar los sueños de quienes llegan a su boutique convencida que él las ayudará a plasmar sus ideas sobre bocetos y posteriormente, hacerlas lucir fabulosas en su boda. Considera que a pesar de la cantidad de elementos que se tienen en cuenta al momento de planificar una boda, el vestido nunca debe quedar en segundo plano.

‘Nunca, siempre es el primer plano, novia/vestid. Es cómo me voy a ver, es ego total, es mi vestido es mi boda y de ahí empieza el resto. Además se estresan mucho por el vestido, he tenido oportunidad que por cosas de la vida he tenido que entregar vestidos con un poco de retraso y eso es fatal para las novias, quieren tener todo antes y mas esto que es donde ella se van a reflejar. Es su vestido de coronación, porque para mí las bodas son unas coronaciones. Como ninguna novia es igual, lo primero que tengo que conocer es la forma de ser y la psiquis que la cliente tenga para saber qué tipo de persona es, como le gustan las cosas, cómo lo está pensando hacer. Si es una persona autoritaria el vestido es una cosa que sale diferente a si es una novia dócil que dice hazme lo que quieras. Hay novias que traen el diseño, entonces uno se vuelve un reproductor. Pero hay novias que sueñan junto con uno; otras a las que uno tiene que imponerle una idea, entonces lo primordial es tratar de conectarse con la personalidad’.

Se pierde la cuenta de la cantidad de novias que han pasado por su boutique: todas con propuestas, estilos, portes diferentes ¡y ni hablar de los gustos! Pero siempre hay una que se recuerde en particular por alguna razón.  

‘Tuve una novia muy linda que se casó hace 5 años. Ella quiso vestirse como un ángel. Era una mujer muy hermosa a la que le diseñé una falda con una técnica que nunca había utilizado pero que me inventé y se le trabajó un corset bordado en pedrería muy hermoso. Fue una novia soñada porque quedó arreglada muy bonita. Ese es de los recuerdos más gratos, he tenido novias divertidas, no tan divertidas, inconformes, eso es algo que me ha marcado.

Existen muchísimos diseños de vestidos para novias que se pueden encontrar en plataformas como Instagram y Pinterest. Estas opciones facilitan un poco más el trabajo para crear el ideal. Sin embargo, hay casos donde la futura esposa encomienda esta labor única y exclusivamente al artista que, luego de varios bocetos, encuentra la inspiración para dar la puntada.

Me inspira los deseos de la novia. El vestido de mi mejor amiga, cuando se casó, fue creado de la nada. Ella me dijo “quiero algo lindo, que se me vea la espalda y esté acompañado de una falda hermosa” y así fue. Depende de lo que ella me transmita, si ella me transmite imaginación trato de ser más imaginativo, si me transmite miedo trato de disiparlos y darle una opción un poco más vanguardista, de pronto más acorde a lo que ella busca.

Teniendo en cuenta que la novia es la protagonista de su día, buscar su comodidad pasa a ser lo primordial puesto que no todo lo que son tantas las presiones y corre corres que representa organizar un matrimonio, que lo último que  puede pasar es quedar inconforme por lo que esperabas que quedara mejor. La asesoría es fundamental pero esta prenda debe parecerse a cada dueña, no es tanto lo que se haga sino lo que ellas hacen y transmiten con el.

En las novias se dan más el romanticismo, la melancolía, el amor como tal. La novia se expresa demasiado es un teatro maravilloso, es un pedido muy especial, es una competencia, es una presentación en público donde como diseñador debes quedar muy bien. Entonces, la novia es un show.

Aunque no se use mucho en esta época, aún se ven casos de chicas que usan el vestido de novia que lució su madre y antes que ella su abuela. Esto lo hacen por tradición familiar y para afianzar el vínculo pero como todo está en constante evolución y la competencia cada día va en aumento, es importante crear una marca en esta industria y Luis Cagnas es sin duda, un referente de exquisitez.

Lo que me diferencia de otros diseñadores es la personalización del producto. El vestido se parece a la novia, es una extensión de su piel y sus movimientos. Debe ir de acuerdo a lo que ella transmite, entonces ese es mi fuerte, a parte que me arriesgo un poco con algo de corte, de movimiento en las telas, en los acabados que hacen que el vestido sea muy llamativo y me gusta, que sea muy ceñido al torso, soy fanático de las cinturas pequeñas, entonces enfatizo mucho en lo que es cintura.

-¿Cómo se ve Luis Cagnas en el futuro?

En una casa con muchas habitaciones y en cada habitación una novia esperando a probarse vestidos, quiero alta costura de verdad, me veo diseñando no exclusivamente pero si exquisitamente. 

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